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La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó el “uso excesivo de la fuerza” contra las manifestaciones que rechazan a una reforma fiscal en Colombia, en las cuales ya han muerto al menos 19 personas.

“Estamos profundamente alarmados por los acontecimientos ocurridos en la ciudad de Cali, en Colombia, la pasada noche, cuando la policía abrió fuego contra los manifestantes que protestaban contra la reforma tributaria, matando e hiriendo a varias personas, según la información recibida”, declaró Marta Hurtado, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Hurtado lanzó, además, un llamado a la calma antes de una nueva jornada de manifestaciones, prevista para el miércoles.

“Nuestra oficina en Colombia está trabajando para verificar el número exacto de víctimas y establecer las circunstancias de estos terribles incidentes en Cali”.

La portavoz agregó que los “defensores de derechos humanos también informaron que han sido acosados y amenazados”.

Getty Images “Llamado a la calma”
Según el Defensor del Pueblo de Colombia (Ombudsman), Carlos Camargo, en la noche del lunes un funcionario de la entidad, junto a uno de la Procuraduría (encargada de indagar irregularidades de funcionarios) y tres defensores de derechos humanos, fueron atacados por la fuerza pública mientras asistían a detenidos en Cali.

Los cinco “fueron objeto de amenazas por parte de agentes de la policía nacional quienes dispararon en repetidas ocasiones al aire y al piso, tiraron granadas aturdidoras, los maltrataron verbalmente y les exigieron retirarse del lugar”, precisó.

Getty Images

Hurtado, en tanto, hizo “un llamado a la calma (…) Dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para vigilar la protesta”.

“Recordamos a las autoridades del Estado su responsabilidad de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida y a la seguridad personal, y de facilitar el ejercicio del derecho a la libertad de reunión pacífica”.

“Resaltamos también que los agentes encargados de hacer cumplir la ley deben respetar los principios de legalidad, precaución, necesidad y proporcionalidad a la hora de vigilar las manifestaciones”, agregó.

Hurtado concluyó que “las armas de fuego sólo pueden utilizarse como último recurso ante una amenaza inminente de muerte o de lesiones graves”.

Según un balance divulgado por la Defensoría del Pueblo, 18 civiles y un policía han muerto desde el inicio de las protestas, el pasado 28 de abril. Por su parte, el Ministerio de Defensa informó de 846 heridos, de los cuales 306 son civiles.

*Con información de AFP